De como el déficit de atención me arrastró a no creer en el más allá y otras cuestiones
viernes, 24 de febrero de 2012
miércoles, 15 de febrero de 2012
der Mittwoch
08:00-11:00: desayunar, duchase, deberes y preparar un triste bocadillo para la comida.
11:00-13:00: clase.
13:00-14:00: engullir el bocadillo de camino a la biblioteca para seguir con los deberes.
14:00-18:00: clase.
18:00-19:00: descanso invertido en una larga fila para gastar 8 € en fotocopias.
19:00-21:00: clase.
Horas lectivas: ocho.
Horas fuera de casa: once.
(No todo ha sido tan prosaico, algunas cosas han sido estupendas: una profesora increíble ha presentado una asignatura con muy buena pinta y se me han vuelto a saltar las lágrimas como el primer día en octubre, he encontrado una rosa nada más salir de casa en el ascensor que me ha alegrado el día, he visto un atardecer durante una escapada de dos minutos, he "hablado" en cuatro idiomas y he comprendido que, aunque por fin he conseguido dar con la combinación perfecta de capas de ropa para no pasar frío en la calle, los radiadores suponen un segundo reto…).
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